Los truenos no se deben sostener en la mano, independientemente del tamaño que tengan. Ni tampoco colocarlos en recipientes que puedan producir metralla, ya que puede ser muy perjudicial para las personas que estén alrededor.
Disparar en lugares abiertos y sin ningún obstáculo por la parte superior (árboles, cables eléctricos, etc) que pueda modificar el efecto del artificio).